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viernes, 31 de enero de 2014

"Me gusta la hierba, y soy buena persona": los fumadores de marihuana desafían los estereotipos

Encender una pipa fresca es el tipo de deleite vespertino que disfruta el iReporter robcat20 tras una jornada estresante como agente de seguros. Usualmente pone una película de Netflix mientras disfruta de Stella, su pipa.
Robcat20, de 33 años, pidió no ser identificado por su nombre porque teme ser “etiquetado como una mala persona” en su pequeña ciudad. Dice que es tiempo de que eso cambie.
“Me gusta la marihuana, y soy una buena persona”, escribió en iReport de CNN. “Soy un hombre de negocios exitoso, un padre amoroso, esposo devoto, republicano registrado, activo en mi comunidad con organizaciones altruistas, con la iglesia y doy clases de piano en las tardes a niños con discapacidades”.
Vive en Ohio, donde la marihuana no es legal, y no es el único que quiere que las leyes de prohibición sean modificadas. En una encuesta reciente de CNN/ORC International, más del 55% de las personas en Estados Unidos dijeron que la marihuana debe legalizarse. Más de la mitad de los encuestados dijo que la habían probado.
Cuando Colorado comenzó a vender marihuana legalmente a principios de este año, las filas de los dispensarios de marihuana no se redujeron en la entidad; al contrario, sus ventas florecen. Pronto el estado de Washington seguirá sus pasos, al vender marihuana al por menor para su consumo recreativo.
iReport de CNN le preguntó a los lectores si considerarían comprar marihuana al minoreo si estuviera disponible en su área. Estos iReporter compartieron sus opiniones sobre los beneficios recreativos de la hierba. Algunos citaron el aumento de relajación, creatividad y que es una alternativa viable al alcohol. Ningún consumidor actual de marihuana quiso que utilizáramos sus nombres.
Desde estudiantes universitarios hasta ingenieros computacionales, conoce a algunas de las personas que quieren que su pasatiempo concannabis sea legalizado:
Las personas ‘se lo pierden’
La iReporter de 20 años, carcar1, comenzó a fumar marihuana para conciliar el sueño por las noches. Pero la marihuana se volvió más que solo un remedio para el sueño. La estudiante universitaria trabaja como despachadora de seguridad en su escuela y consume marihuana recreativamente.
Decir que disfruta fumar marihuana es una subestimación. “¡AMO LA MARIHUANA!”, escribió entusiásticamente en un correo electrónico a CNN. “Me gusta fumarla con un par de personas después de terminar todo mi trabajo y de que el día terminó, para descansar y relajarme. Recomiendo que todos hagan eso”.
Desde que comenzó a fumarla regularmente en la universidad, dice que se siente bien descansada. “Definitivamente no afecta mis calificaciones”, dijo. “Este semestre obtuve puros dieces y también estoy en la Lista del Decano” (un reconocimiento académico). Incluso sus padres y abuela saben que fuma marihuana, y no les importa.
Pero dice que sí le preocupa que la descubran.
La marihuana ‘me hace una mejor persona’
El ingeniero computacional farmer808 fuma desde la preparatoria, cuando, dice, vio a sus padres hacerlo. Ahora tiene más de 40 años y todavía usa marihuana después del trabajo para relajarse. Fumar es una actividad familiar; su esposa e hijo universitario también participan en esta actividad.
“Mi día mejora y mi salud emocional mejora en el momento en que empiezo a fumar. Para mí, es una cosa hermosa que me permite ser una persona más positiva”, dijo. “No puedo hablar en nombre de nadie más, pero para mí, la marihuana es una bendición para mi vida y me ayuda a tratar a mis compañeros humanos con la paciencia y la bondad que se merecen”.
Le gustaría que su estado de Hawai legalizara las ventas minoristas de marihuana. Pidió no ser identificado debido a que “hay muchas personas que todavía desprecian a los consumidores de marihuana” y se preocupaba de que esto pueda afectar su carrera en una empresa multinacional.
“Soy una persona de alto rendimiento, innovador y trabajador destacado que consume marihuana para relajarse después del trabajo de un día duro”, dijo. “Tengo dos grados universitarios y más de una docena de patentes en ciencias computacionales. Como con cualquier hábito, el abuso conduce a los problemas, pero consumida apropiadamente en moderación, siento que la marihuana es una bendición para la sociedad”.
Solo quiero disfrutar la ‘hierba bendita’
CELESTIAL96 dice que creció en la “Revolución hippie”. El escritor de revistas, autor y periodista comenzó a fumar marihuana recreativamente por primera vez en la década de 1970 en Los Ángeles, Estados Unidos.
“Hacía que la persona que la usaba se sintieran dulce y creativa, te ‘hacía viajar’ sin darte una resaca, e incluso tenía un toque espiritual”, escribió en su iReport.
Eventualmente se reubicó en el Caribe. “Mi relación con la ‘hierba bendita’, como la llaman los isleños, es de respecto y asombro”, dijo.
La marihuana me ayuda a ser ‘un ciudadano productivo’
Si la marihuana recreativa fuera legal, el guardia de seguridad y padre Tokahontas (también nos reímos con el nombre de usuario) dice que nunca bebería alcohol de nuevo.
Ha sido un fanático de la marihuana durante los últimos 30 años. Dice que le permite “levantarse al siguiente día, sin resaca, y ser un ciudadano productivo”.
Al parecer, su esposa también lo prefiriere.
“Dice que cuando mis amigos y yo nos reunimos y bebemos alcohol (…) actuamos infantil y estúpidamente y a veces rompemos muebles. Además, normalmente tiene que discutir con alguno de nosotros para evitar que conduzca”, escribió en su iReport. “Pero dice que cuando nos reunimos a fumar un poco, todos estamos despreocupados y dóciles. Nuestra mayor preocupación las noches cuando fumamos marihuana es si le dimos o no la dirección correcta al repartidor de pizzas”.
Si la marihuana se legalizara donde él vive, la “hoja dulce” sería “mi vino al final del día”, dijo. “Si la marihuana es la 'droga de entrada', la única droga a la que me ha llevado es a más marihuana”.
Los beneficios ‘superan por mucho’ a los inconvenientes
David Harper, de 65 años, dice que si las ventas de marihuana se legalizaran donde viven, por supuesto que compraría marihuana. El veterano e ingeniero eléctrico jubilado fumó marihuana por primera vez cuando tenía 24 años.
“A principios de la década de 1970 tomabas lo que podías conseguir”, dijo. Ya sea que la marihuana fuera llamada “mexicana”, “jamaiquina” o “maui wowi”, él la probaba. Su universidad era laxa sobre el consumo de marihuana, así que él y sus compañeros de cuarto fumaban cuando querían en la escuela.
“Para mí, la mejor parte era la relajación de la mente y el cuerpo”, dijo. El exingeniero solía consumirla como ayuda para estudiar porque su mente divagaba cuando leía sus libros de texto en la noche. “Después de fumar un par de veces; lo suficiente para ‘viajar’, encontré que era mucho más fácil concentrarse”.
Aunque ya no consume marihuana, piensa que “los beneficios superan por mucho cualquier potencial inconveniente”.

domingo, 26 de enero de 2014

La vida robada de Nora

  • Su móvil registró más de 1500 llamadas durante los siete meses que duró su infierno

  • Cuando sus padres salieron a buscarla la hallaron cadáver en el portal

  • Los padres creen que la mataron de sobredosis. El juez dictará sentencia a partir del 23


El jueves 22 de septiembre de 2011 Nora Ayala, 16 años, de familia de clase media sin apuros, como muchas de sus amigas que acabaron enganchadas a la cocaína por la misma red que las prostituía, no quisó ir a su clase de Tercero de la ESO. Vivía en una urbanización con parque y piscina, en un primer piso amplio. Su madre, Teresa Ponce, 48 años, croupier en el casino de Mallorca, abrió la puerta de su cuarto y no la encontró. Empezó a buscarla y cuando volvió a su cuarto la vio saliendo de debajo de la cama. Le preguntó qué hacía. Contestó que no quería ir a clase. Su madre la convenció, pero ya vestida y con la mochila con zumo y bocadillo que le preparaba su padre, Paco Ayala, 50 años, se negó a salir del edificio. Finalmente la llevaron al instituto. Es probable que esa mañana, como había sucedido más de 100 ocasiones en los últimos meses, Nora aprovechase el recreo para fugarse.
El viernes 23 de septiembre de 2011, dos días antes de morir, Nora Ayala llegó a casa a las tres de la madrugada y actualizó en Facebook su estado con un par de mensajes. A las seis llegó su madre de trabajar. Se sorprendió de que estuviese despierta y le preguntó si había bebido. Ella contestó que era la que menos bebía de sus amigas. «¿Te gusta sentir eso en la cabeza?». No, contestó. Su madre le pidió que no fumase, porque si seguía luego querría dejarlo y no podría. Nora le dijo que quería estudiar, que cuando tuviese un año más podría sacarse el graduado en cuatro meses. Su madre le respondió que ahora iba a empezar el curso de estética y que se durmiese porque era muy tarde. Nora le dijo que había ido a pedir trabajo al ciber de la plaza, que conocía a la mujer de allí. Pero en ese lugar no trabaja ninguna mujer.
A la plaza se la conocía entre Nora y sus amigas como el parque del Otta porque es el nombre que recibe el locutorio de Calistus Okay Ezenwa, llamado Otta. Se trata del lugar de reunión de muchos africanos de la zona. El negocio está a una altura y debajo hay seis bancos rodeando un jardín y un árbol lleno de pájaros. Paco, que viste polo y pantalón negro, señala el único banco ocupado. Dice que allí estaba siempre su hija con sus amigas y con Eva, una mujer de 35 años, toxicómana y prostituta, y la hija pequeña de ésta. «Las tenía en el escaparate», dice Paco. Se pregunta por qué en los balcones nadie vio nada extraño. Al otro lado de la calle un edificio acoge pisos patera y es foco de trapicheos. Hay un coche patrulla aparcado enfrente. En el banco en el que pasaban las tardes Eva y las niñas están sentadas tres mujeres con una guía turística de Mallorca.
El sábado 24 de septiembre Nora comió con su madre. A las 14.32 llamó a Eric varias veces. Eric no devolvió las llamadas en todo el día. Eric es Edizon Cornelio Flores, un ecuatoriano de 35 años. Trabajaba de cundero transportando yonquis a Son Banya, el gigantesco supermercado de la droga de Palma de Mallorca. Eric también hacía labores de camello motorizado. Le pedían «cervezas», «pizzas», «naranjas» o «hamburguesas». A veces un cliente estaba tan necesitado que quería «caballo» o «roca» y Eric montaba en cólera. El hombre, casado, tiene siete hijos con diferentes mujeres. El último es un bebé; una declaración sitúa a Nora en casa de Eric con su mujer poniéndose de parto. En la agenda del ecuatoriano, Nora era «Roma». Consideraba a la chica como su novia, la vigilaba por el barrio, la agredió tres veces -una de ellas por celos al recibir Nora un mensaje de un chico de su edad- y la prostituyó a cambio de micras, rayas de cocaína con las que tenía a Nora pendiente de él. El mismo método, pero sin la obsesión con la que trataba a Nora, lo utilizó al menos con otra menor, Paloma.

La adicción

Tras el intento frustrado de hablar con Eric, Nora llamó ese sábado a Eva a las 14.38. Eva le devolvió la llamada tres minutos después y hablaron 41 segundos. Dos minutos más tarde. Eva volvió a llamar y hablaron 32 segundos. Tanto Eva como Eric vivían en la calle Antoni María Alcover, en bloques separados, cerca del parque. La misma calle en la que vivieron Paco y Teresa con Nora hasta que la niña tuvo seis años. Eva se negó a hablar en el juicio pero antes hizo dos declaraciones a la policía. La primera en marzo de 2012 y la segunda en mayo. Conoció a Nora cuando la niña tenía 14 años; llegaba a las tres de la tarde al parque y se iba a las siete porque siempre acompañaba a su madre a recoger su padre al trabajo, un hotel del Arenal. Dijo en comisaría que fue una amiga de Nora la que la introdujo en los porros y en la cocaína. Incluso le daba morfina que esta niña tenía en casa a causa de la enfermedad de su madre. Una de las tardes que pasaban en el parque Eric se fijó en Nora y le insistió a Eva para que se la presentase. Le dijo que le gustaba la niña y que intentase convencerla para que se acostase con él, que le daría droga a la chica y a la propia Eva por la gestión. Eva lo hizo y Nora, a pesar del rechazo que le producía Eric y que reveló a través de mensajes de Facebook (discutió con una amiga para ver quién se iba con él un día y tener así cocaína para las dos), empezó a tener relaciones sexuales con el ecuatoriano a cambio de droga. Nora nunca estaba lo suficientemente puesta; las dosis, a ella y a sus amigas, las dejaban en estado continuo de esperar la siguiente raya.
Eva citó en su declaración nombres de africanos y dominicanos que le pidieron el contacto de Nora y con los que la chica se empezó a acostar por coca o dinero. Con Otta, malí de 45 años, sabe que se fue al menos un día con él por 50 euros. Con otro malí, Mady Camara, solía irse por las tardes antes de ir a buscar a su padre al trabajo; la llamaba con número oculto y le daba por sexo medio gramo de cocaína, marihuana y 20 euros. El dominicano Joel Roque Guzmán le pidió a Eva que le presentase a Nora porque le parecía muy guapa y empezaron a tener relaciones en unas habitaciones alquiladas por 20 euros la hora en S'Escorxador. El dominicano Raúl Antonio de la Cruz (que también se acostaba con Xisca, una menor a la que grababa con lencería y en actos sexuales para «hacerse pajas» por las mañanas), se dirigió a Eva para decirle que su amiga Nora «estaba mu y buena»; si se la conseguía, él pagaba 150 euros, 50 para Eva y 100 para Nora. Eva se la presentó y empezaron a mantener relaciones. Al mallorquín Josep Joan Bonnin, Pep, Eva dijo no conocerlo pero tenía constancia de que la chica se acostó algunas veces con él a cambio de un par de rayas. También citó al hombre al que Eva limpiaba la casa y con el que mantenía relaciones sexuales por dinero, José Manuel Egea, un jubilado de Telefónica de 65 años acusado de prostitución, corrupción de menores y abusos sexuales. Este hombre se fijó en la belleza de Nora e insistió en conseguirla para él. Nora lo rechazó y él insistió al punto de decirle delante de Eva: «Nora, piénsatelo que tengo mucho dinero y lo que haga falta». Eva dijo que Nora finalmente empezó a darle clases de informática a José Manuel por 10 euros la hora y que Nora dejó de ir porque «le daba asco». Eran servicios sexuales a los que Nora recurría cuando necesitaba con urgencia una dosis.
En los siete meses en los que se produjo la caída a los infiernos de Nora hay 781 llamadas cruzadas entre Eva y ella, 456 con Eric, 124 con José Manuel, 202 con Mady Camara y 13 con José Criado, un traficante de drogas al que en el momento de la desmantelación de la trama encontraron 556 gramos de cocaína en casa.
Nora no estaba sola. Varias de sus amigas, todas estudiantes de la ESO y de familias acomodadas, cayeron en la dependencia y fueron reclamadas sexualmente a cambio de cocaína por los mismos hombres. También otras a las que no conocía. Una de ellas, Sara, tiene una discapacidad mental del 46% y la red llegó a darle instrucciones en papel para saber lo que tenía que hacer con sus clientes. Mantuvo relaciones sin protección. Uno de los que la requirió fue Egea, que pagó 20 euros (10 a Sara y 10 a Eva). La chica llegó a casa un día y dijo que había empezado a salir con Josep Joan Bonnin, de 19 años. La madre de Sara reconoció sorprenderse un poco, pero vio en Pep, como le llamaban, un buen chico. Un día de noviembre de 2011 sonó el teléfono de Sara y cogió su madre. El interlocutor se presentó como «el morenito» que iba con «otro moreno» días atrás. Le preguntó a Sara si le apetecía quedar con él. La madre, haciéndose pasar por su hija, quiso saber para qué. Le respondió que «para follar, para qué va a ser»; le pagaría 20 o 30 euros.
Sara convenció a su madre de que se trataba de una broma. Pero siguieron llegando señales: a principios de enero Pep se presentó para buscarla y la madre de Sara le dijo que estaba castigada limpiando la casa; Pep se ofreció a limpiarla él mismo para que saliese. Y por fin el 20 de enero los padres de Sara cogieron su teléfono y escucharon 13 mensajes de voz. Eran todos para quedar con ella. Eva le instaba a correr a su casa porque tenía «a un dominicano». Pep le decía textualmente: «Hola Sara, soy Pep. Está aquí el Pedro y sólo tiene 10 minutos. Vente para mi casa. Yo me quedo con el dinero y tú te vas con el tío, porfa». A los padres de Sara les dio un ataque de ansiedad. Llevaron los mensajes a los padres de Pep, que lo llamaron; al llegar éste y empezar a escuchar el buzón de voz, saltó por una ventana y escapó. Llegó la Policía. Los agentes escucharon los mensajes y dijeron que si la chica lo hacía voluntariamente no podían hacer nada. Con el informe de la psiquiatra, los padres se fueron a comisaría impelidos por la doctora, donde formularon la denuncia con todas las pruebas. Días después pasaron por el parque para saber qué estaba pasando allí; se encontraron con Eva. La madre de Sara la llamó «indeseable» y la acusó de prostituir a su «hija enferma». Eva reaccionó diciendo que la indeseable era su hija por haberse «tirado a todos los negros», y que Pep, su novio, la había enganchado a la heroína para prostituirla y ganar dinero con el que drogarse él y sus amigos.
Para entonces Nora Ayala llevaba muerta cuatro meses por sobredosis. Al principio, cuando sus padres se presentaron en comisaría con todos los datos de su teléfono y redes sociales, un agente les pidió que no se hiciesen «pajas mentales». Pronto se iban a fundir las dos investigaciones en una: la Operación Nancy, dirigida a una organización en la que Eva María Vera y Pep Bonnin hacían labores de captación de menores para introducirlas en la prostitución y en la droga.

El final

El sábado 24 de septiembre de 2011 Nora llamó a José («José Jefe Eva» en su agenda) a las 18.31. A las 19 horas, como siempre, acompañó a su madre a buscar a su padre al trabajo y a la vuelta le dijo que, pese a que había quedado, no le apetecía salir. A las 22.43 y 22.44 la llamó Mady Camara; no salió de casa.
El domingo 25 de septiembre, su último día de vida, a Nora la despertó una llamada de Eva a las 13.59. Mientras picoteaba algo en la cocina le dijo a su madre que le apetecía ir a comer a un restaurante chino. Discutieron porque su madre insistió en preguntarle quién le estaba comprando ropa o un móvil tan caro como el iPhone (Nora le había dicho a su padre que se lo vendió el padre de una amiga por 20 euros. En realidad el móvil, robado en Magaluf, se lo había dado Eric). Un poco antes de salir de casa llamó a Eric, que no contestó. Luego a Mady Camara. Eric le devolvió la llamada a las 14.44; hablaron más de un minuto. Desde ese momento Nora y Eric se cruzaron numerosas llamadas a lo largo de la tarde (Eric tenía dos números, uno de ellos como Eddy en la agenda de Nora). La chica salió de casa alrededor de las tres de la tarde. Según Eva, apareció en su piso llorando a causa de la bronca familiar. Fueron a comer a un chino.
La versión de Eva dice que ya en el parque Nora recibió una llamada, se fue 10 minutos y volvió con dos rayas, que se metió en el baño de una cafetería. Le sentaron mal y tuvo que llevársela a su casa (Eva vivía con una madre en silla de ruedas y su hija de 5 años, que dejaba al cuidado de menores o incapaces; la investigación deduce que además en esa casa Eva recibía a clientes con la niña dentro, algo que ella negó). Ya en su piso, Eva le echó agua fría en la cabeza para que Nora se restableciese. La mujer declaró que Nora después se iría con Eric, pero es falso: la niña siguió llamando a Eric sin resultado y no sería hasta las siete de la tarde cuando contactaron. A esa hora Nora tenía que ir con su madre a buscar a su padre al trabajo. De camino Nora dijo que había comido en un chino con una amiga de su edad y su familia. De vuelta, a las 20.30, pidió salir. Su madre le dijo que estuviese de vuelta a las 22.30; Nora arañó media hora más.
Días después Eric le diría a Eva que había quedado con ella esa tarde a la vuelta de recoger a su padre. Que estuvieron en Son Banya, donde hizo dos cundas, y en el poblado le compró a Nora cuatro rayas, «echaron un polvo» y la dejó de vuelta en perfecto estado. No recordaba la hora: entre 22.30 y 23.45. Según la reconstrucción policial, siguiendo las horas de llamadas y los posicionamientos de sus teléfonos móviles, Eric y Nora se vieron en la zona de la Puerta de San Antonio. Hasta allí llegó Nora andando y con mono de cocaína. Eric le facilitó drogas y la llevó después en su coche a casa. Los investigadores creen que Nora sufrió una sobredosis y que Eric la subió al coche a toda prisa para dejarla abandonada en el portal (está acusado de denegación de auxilio, maltrato habitual, delito contra la salud pública y prostitución y corrupción de menores).
A las 23.15 en el piso de la Carrer de Joan Miró, donde viven desde hace diez años Paco y Teresa, empezaron a producirse escenas de nervios. A pesar del comportamiento errático de Nora en los últimos meses, a pesar de que tiempo atrás tuvieron que mandarla a El Puerto de Santa María (de donde es la familia) para encauzar sus estudios y de que sospechaban de sus malas compañías, la familia tenía claras dos cosas: que su hija siempre iba con su madre a las 19 horas a recoger a su padre y que jamás se pasaba de la hora que le ponían por la noche. La llamaron y no cogió el teléfono.
Un cuarto de hora después salieron a buscarla. Nada más abrir la puerta del rellano de su piso se encontraron a Nora tirada en el suelo boca arriba, con una brecha en la barbilla de la que manaba sangre que le cubría la cara. Un poco más abajo estaba una sandalia partida por la mitad («una sandalia buena, cara, de las que no se rompen fácil», dice Paco), una mancha de sangre en la pared y un botellín de plástico azul oscuro con la etiqueta arrancada en el que queda un culo de agua. Dos años después ese botellín Paco lo sigue teniendo en la nevera por si la Policía algún día quiere coger huellas. Le habían dado tres euros y volvió con 50 en el bolso. Dentro estaban las llaves y su móvil. Los padres de Nora insisten en que nunca subía por las escaleras; iba en ascensor porque le encantaba hacerse selfies.
Al día siguiente Eva llamó al móvil de Nora y al enterarse de su muerte dijo que la chica llevaba tiempo saliendo con un colombiano llamado Joel que le daba dinero y cocaína por acostarse con él. Se presentó en el tanatorio con muchas de las amistades de las dos y allí insistió a las primas de Nora en exculpar a Eric y culpar a Joel, aunque acabaría rectificando. Les habló también de un cubano llamado Henry Luis que estaba en la cárcel en la isla y de la que Nora estaba enamorada (Nora se hizo en la muñeca un tatuaje que pone Luis; sus padres dicen que es por su abuelo, que se llamaba así). Estas primeras informaciones, obtenidas por las sobrinas de Paco y Teresa, llegadas de Cádiz para acompañar al matrimonio, tuvieron un efecto demoledor en la familia, que se puso a investigar hasta desenmarañar una trama en la que siguen metidos. Y empezaron otra vida: la de Nora sin Nora.

Los padres

Paco y Teresa se conocieron de adolescentes en El Puerto de Santa María, en Cádiz. Tuvieron una larga relación y tiempo después quisieron tener un hijo. Les costó trabajo. «Seis años para tener una hija y mira cómo me la han dejado», dice Paco. A los cinco meses de nacer Nora, Teresa sufrió un cáncer de pecho; se lo amputaron. Ha intentado reconstruirlo tres veces sin resultado.
Dos años después de la muerte de Nora, Paco no ha vuelto al trabajo. Fuma tres cajetillas diarias de Marlboro, no duerme hasta las cinco de la mañana y tres horas después acompaña a su mujer al casino. El primer año bebió. Salió del alcohol por lo mismo que no vengó la muerte de su hija: para no dejar sola a su mujer. Al terapeuta le anunció las ganas que tenía de tener delante a los proxenetas y clientes de su niña; el psicólogo le disuadió y avisó a la policía, que vigiló a Paco un tiempo.
Ello no evitó varios cruces. Al jubilado Egea, que desayunaba a las nueve de la mañana en Marita, fue a pegarle gritos un día para que todo el bar supiese de quién se trataba. Lo hizo con otros en El tapeo de Paco («los echaron a ellos y también a mí»). En el Bar Estadio localizó a dos, que no volvieron tras el broncazo; Paco los fue siguiendo por los bares que paraban. Una tarde, paseando con su mujer (calculan paseando lo que le llevaba las distancias a Nora cuando iba a pie para confirmar versiones; controlan los tiempos del semáforo por si se los encontraba en verde o rojo) se cruzó con el hermano de Egea, del que dice que les miró mal. «Fui y le dije que no volviese a mirar a mi mujer así en su vida».
Tiene en la muñeca tatuado el nombre de Nora y pronto se tatuará su rostro en el antebrazo. Es un hombre amable, cálido y profundamente dañado. Quiere que los tribunales reconozcan que su hija fue asesinada por una dosis mortal de cocaína y heroína, que tuvo en sangre niveles extraordinarios para una niña de 16 años reconocidos por varios forenses. Pero no hay acusación así en el proceso. La sentencia se sabrá a partir del día 23; Paco y Teresa quieren estudiar los 12.000 folios del sumario. Por casa sigue Daisy, la yorkshire que recogió Nora. Sus padres dicen que el instinto de la chica era ayudar a los débiles y a los animales, y que su sueño había sido ser médico y luego veterinaria. Daisy tenía dueño; lo averiguó Paco por el microchip y fue a decirle que había encontrado a su mascota. El hombre le dijo que había echado a la perrita de casa para ver si la atropellaba un camión.
El cuarto de Nora está como lo dejó ella salvo la urna con sus cenizas en la cabecera de la cama. Sigue su ropa en el armario y decenas de fotos suyas en el corcho. Aquí duermen sus padres porque las sobrinas están ocupando su habitación. Paco y Teresa emprenderán pronto la reforma del cuarto que su hija les había pedido. Tirarán tabiques para ampliarlo, pintarán las paredes del verde que quería Nora y tendrá luces que se apagan y se encienden con un aplauso.

viernes, 24 de enero de 2014

Rajoy rebaja 20 mil € el sueldo a Bello

El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes los límites de las retribuciones de los miembros de las Corporaciones Locales, que fija en 100.000 euros al año el sueldo máximo que podrá cobrar un alcalde y que equivale a lo que perciben los secretarios de Estado de la Administración General del Estado.
   Así consta en la disposición del Real Decreto Ley de medidas de reforma en materia de infraestructuras y de transportes y otras medidas económicas que ha aprobado este viernes el Consejo de Ministros, por la que se introducen en la Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) los límites de las retribuciones de los miembros de las Corporaciones Locales.
   La recién aprobada ley de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local, más conocida como reforma local, establecía que debían ser los Presupuestos Generales del Estado los que determinaran anualmente el máximo total que pueden percibir los miembros de las corporaciones locales.
   En el texto de la normal ya se introducía una tabla en la que se fijaba que el criterio que se debía tener en cuenta como referencia a la hora determinar estas retribuciones era el sueldo que perciben los secretarios de Estado de la Administración General del Estado.
   Así, los alcaldes de poblaciones de más de 500.000 habitantes percibirán un máximo de 100.000 euros; los de municipios de entre 300.001 y 500.000, 90.000 euros; percibirán 80.000 euros los regidores de poblaciones de entre 150.001 y 300.000; 75.000 euros los que dirijan municipios de entre 75.001 y 150.000; 65.000 euros los de entre 50.001 y 75.000 habitantes; 55.000 los de entre 20.001 y 50.000 personas; 50.000 euros los regidores de municipios de entre 10.001 y 20.000 habitantes; 45.000 euros los de entre 5.001 y 10.000; y 40.000 euros los alcaldes de municipios de entre 1.000 y 5.000 personas.
   Asimismo, la ley fijaba que los miembros de las corpoaraciones locales con menos de 1.000 habitantes no tendrían dedicación exclusiva. No obstante, si se reconocía la posibilidad de fijar una escala de retribuciones en función del grado de dedicación parcial que desempeñaran. Así, para los que tienen una dedicación del 75% se fija un sueldo de 30.000 euros, de 22.000 euros para los que tienen una dedicación del 50%, y de 15.000 euros para los que tienen una dedicación del 25%.

miércoles, 22 de enero de 2014

Un hipster cría a un patito dentro de su barba

El americano Brian Doss se ha convertido en toda un éxito en internet desde que decidió compartir en reddit la historia de su mascota Peeps. Un pequeño patito al que crió debajo de su espesa barba.


Este jóven de 33 años residente en Ohio decidió comprar huevos de gallina con la idea de criar pollitos pero desgraciadamente no sobrevivieron, bueno uno sí. Entre los huevos de gallina que compró había uno que era de pato, aparentemente estos huevos son más tolerantes a las condiciones extremas.
En el momento en que nació su patito, al que decidió llamar Peeps, se encontro con el problema de encontrarle un lugar caliente para darle cobijo. "Así que tenía un patito. Un patito solitario", recuerda Brian.

Para conseguir que su nueva mascota permaneciese a salvo y caliente, decidió hacerle un hueco en el interior de su  espesa barba.  "Lo tomé así para tener momentos agradables con él y para que tenga suficientes interacción social y que así no se críe solo”, publicó Doss junto a la foto en la que se ve al patito protegido bajo su barba.

Tiempo después, cuando Peep ya había crecido, Brian Doss publicaba "No encaja más en mi barba", junto a la imagen del pato posado sobre su hombro. No sabemos que aventuras correrá Peeps pero siempre recordaremos que su primera casa fue la barba de su dueño.

jueves, 16 de enero de 2014

Impresionante desnudo del Oxford por una buena causa

El equipo de rugby de la prestigiosa universidad británica posa sin ropa para colaborar en la investigación de las enfermedades mentales en la universidad.
Las jugadoras del Oxford, durante la sesión de fotos.
Cuando se trata de llamar la atención por una buena causa, las chicas del equipo de rugby femenino de la Universidad de Oxford no se quedan cortas y, en el nombre de la investigación de las enfermedades mentales, las deportistas han empezado el año distribuyendo un calendario en el que todas las integrantes del equipo aparecen desnudas.
Varias jugadoras posan ante la cámara.
En lugares tan emblemáticos como el campus, la biblioteca o el mismo terreno de juego, las británicas no dudaron en ponerse ante el objetivo del fotógrafo en parte, como reconoce la presidenta del club Elizabeth Doubis: “para equipararnos con los hombres, después de ver el éxito que suscitó su calendario ahora hace un año”. Tras las demandas de los aficionados para ver a ‘sus’ jugadoras como Dios las trajo al mundo, este inicio de 2014 les ha traído el regalo deseado.
El Oxford femenino, simulando un lance de partido.
El calendario, que tiene un precio oficial de 10 libras (unos 13€) está siendo un éxito rotundo entre los estudiantes de la univesidad y los aficionados al equipo, llegando incluso a recibir peticiones desde fuera de Inglaterra. “Estamos muy contentas después de ver el resultado, y nos encanta pensar que con esta acción ayudamos a la investigación contra las enfermedades mentales, puesto que los beneficios del calendario van directamente destinados a ello”, sentencia la capitana del equipo.

Puedes ver otras jugadoras de rugby que ya hicieron sus desnudos en http://jhmlfotografia.blogspot.com.es/

martes, 14 de enero de 2014

Universidad Complutense de Madrid: Las células del cáncer mueren tras ser expuestas al tetrahidrocannabinol (THC)



Una vez más, esta milenaria y sacra yerba es protagonista de un descubrimiento científico que puede mejorar notablemente la salud de los pacientes que padecen cáncer. ¿Qué pensarán las futuras generaciones al saber que la marihuana estuvo legalmente prohibida por muchos años a sabiendas de que posee efectos cuasi mágicos en la mente y en el cuerpo humano?
Cristina Sánchez, una joven bióloga de la Universidad Complutense de Madrid, realizó un hallazgo que la dejó atónita. Los cannabionoides de la marihuana inhiben el desarrollo del cáncer, lo que se traduce en un tratamiento alternativo no agresivo (y eficaz) para el enfermo.
La científica española estudiaba el metabolismo celular cuando fue sorprendida por algo notablemente particular: las células cancerígenas morían tras ser expuestas al tetrahidrocannabinol (THC), ingrediente activo de la marihuana.
Después de su hallazgo, Cristina hizo un comparativo con estudios previos que indicaron que los cannabionoides también poseen efectos analgésicos, supresores de las náuseas, el dolor, la fatiga y la pérdida de apetito, y ahora se le suma otra cualidad a favor de los pacientes con esta enfermedad.
Por la misma fecha, científicos de la Universidad de Harvard informaron que el THC reduce el crecimiento tumoral en el cáncer de pulmón convencional y, además, impide la propagación de células dañinas.
A modo de ejemplo, los científicos explicaron que el THC es una especie de misil que busca las células tumorales para eliminarlas, dejando al resto completamente sanas.
A diferencia de los fármacos convencionales y la quimioterapia, que se caracterizan por sus potenciales daños físicos y cerebrales, el uso de la marihuana abre un umbral hacia una mejor vida para las personas que padecen esta enfermedad.

viernes, 10 de enero de 2014

La ola de frío casi congela las cataratas del Niágara



El frío polar que ha congelado esta semana un tercio de Estados Unidos empezó a retirarse este miércoles lentamente y deja atrás al menos una veintena de muertos y pérdidas que se calculan ya en más de 5.000 millones de dólares. La tormenta invernal 'Hércules', que cubrió con fuertes nevadasel noreste del país a finales de la semana pasada, y la ola de frío que batió récords en vastas áreas de EEUU, afectó a unos 187 millones de personas. 'Hércules' hizo honor a su nombre y fue capaz incluso de congelar buena parte de las cataratas del Niágara. En alguna de las fotos que acompañan esta información, la apariencia de las cataratas a primera hora del día invitaba a pensar que casi se había detenido el flujo del agua, algo casi imposible por el gran volumen de líquido desplazado. En el vídeo sí es posible ver que pese a las bajas temperaturas el agua y el hielo siguen desplazándose de manera más o menos fluida.
Este miércoles amaneció con cielo despejado en la mayor parte de los 32 estados que estaban con aviso oficial de emergencia por las bajas temperaturas. En EEUU se registraron temperaturas de cero grados o menos en los cincuenta estados de la Unión, incluido Hawái. Los vuelos comerciales cancelados esta mañana rondaba los 1.700, comparados con 2.500 de ayer.

Sensación térmica

El frío, que acentuado por el viento llevó a una sensación térmica de unos 40 centígrados bajo cero en Minesota y Wisconsin, en el norte, obligó al cierre de escuelas en 14 estados del centro y noreste del país e interrumpió las labores de servicios del Gobierno y empresas privadas.

Las temperaturas más bajas en 118 años

El frente polar ocasionó temperaturas extremadamente frías en todo el tercio este del país y batió en el Central Park de Nueva York el récord de la temperatura más baja en 118 años.
El Servicio Meteorológico Nacional da cuenta de temperaturas bajo cero en casi un tercio del país, pero el pronóstico ofrece un alivio para los próximos dos días.

Muertes

Las autoridades de diferentes estados dieron, en conjunto, información sobre al menos 21 muertes relacionadas con la tormenta de nieve del domingo pasado y la ola de frío que la siguió.
Varias de las víctimas fueron personas desamparadas, sin hogar, o que no llegaron a tiempo a alguno de los cientos de albergues públicos abiertos por las municipalidades y las iglesias.

5.000 millones en pérdidas

"Creemos que el problema es de corta duración, pero calculamos que va a costar unos 5.000 millones de dólares por el volumen de la población afectada", dijo por su parte Evan Gold, vicepresidente de la compañía Planalytics, que hace análisis para empresas privadas.
"El impacto es evidente en la pérdida de productividad, la bajada del gasto de los consumidores y alza en las facturas de calefacción", declaró Gold a la cadena NBC de televisión.